El próximo día 21, San Sebastián volverá a vestirse de gala para su festival de cine, el de más tradición y calidad en nuestro país. Recuerdo haber disfrutado, y mucho, durante mi visita a la edición del año pasado. Quizá no tanto por el material exhibido, que pudo haber rayado a mayor altura, como por el ambiente de una ciudad donde se respira cinefilia por sus cuatro costados. De hecho, este festival quizá se distinga de otras citas que le preceden, como Cannes o Venecia, por contar con uno de los públicos más entendidos. No se renuncia al asunto ‘glamuroso’ en esta cita, por la que han pasado las personalidades más destacadas del cine, pero no se significa precisamente por eso. Durante este año, he repasado las cintas exhibidas a concurso en la edición pasada, la 53, y he observado que no muchas de ellas han llegado a las salas comerciales. Por supuesto, las que lo han hecho se han estrenado sólo en grandes ciudades como Madrid. Rosenrod ha escrito sobre dos de ellas en su blog: Stesti (Algo parecido a la felicidad), ganadora de la Concha de Oro y del premio a mejor actriz para Tatiana Vilhelmova, y Verano en Berlín, ganadora del premio a mejor guión. Ambas se han estrenado en las últimas semanas, pero no sé de otras cintas vistas allí que hayan llegado a los cines.
A cock and bull story.

Drabet.

Tideland.
Es una pena que algunas de ellas, con puntos de vista interesantes y originales, no terminen de salir del privativo ámbito de los festivales. Cierto es que algunas otras, auténticos y soporíferos ejercicios pseudointelectuales, carecen de un mínimo porvernir comercial, pero más de una sorprendería gratamente al público. Sin ir más lejos, creo no equivocarme si señalo la de Winterbottom como una de las comedias más inteligentes que he visto en las últimos tiempos.
Boorman, Sorin y DiCillo, entre otros, a competición en San Sebastián

Copying Beethoven.Dieciséis filmes pujarán por la Concha de Oro este año en San Sebastián. Carlos Sorin presentará a concurso El camino de San Diego, cinta que recrea las aventuras de un fanático de Maradona. El estadounidense Tom DiCillo competirá con Delirious, una comedia dramática sobre un fotógrafo sin suerte. Por su parte, el británico John Boorman exhibirá The tiger’s Tail, la historia de un triunfador perseguido por un doble que trata de suplantarle. Otra cinta que se exhibirá en la sección oficial, y precedida por rumores que la califican como una equivalente a Amadeus aunque centrada en la figura de Beethoven, será Copying Beethoven. Esta cooproducción (EEUU, Gran Bretaña y Hungría) la dirige el polaco Agnieszka Holland, la protagoniza Ed Harris, en el papel del músico, y narra el amor de éste hacia una joven alumna del conservatorio que le ayudará a transcribir las partituras de su Novena Sinfonía pocos días antes de que ésta sea estrenada. Fuera de concurso también se proyectarán el último trabajo de Lars von Trier, The Boos Of It All, una comedia Dogma, y la película póstuma de Joaquín Jordá, Más allá del espejo. Esta sección se verá acompañada por otras de las ya clásicas en el festival, como la de Perlas o Zabaltegui, con algunas de los mejores filmes proyectados en otros festivales, o la sección de Horizontes Latinos, conformada por cintas iberoamericanas. Además, este año se otorgará el premio Donostia a dos actores de carreras versátiles: Max Von Sydow y Matt Dillon.

Copying Beethoven.






