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El caballero oscuro: la leyenda renace

Por | 22 julio 2012 | Comentar

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Batman (Christian Bale), Selina (Anne Hathaway) y Bane (Tom Hardy).

Purga social

La portentosa trilogía de Christopher Nolan sobre Batman parece hilvanada por una una idea subyacente presente en las tres películas (en especial, en la primera y en esta última). En todas ellas, la ciudad de Gotham representa a una sociedad (¿la nuestra?) corrupta e insolidaria que sólo merece la purga radical para su redención. En la segunda, con la presencia de un Joker empecinado en demostrarle a Batman que nadie es incorruptible (ni el inquebrantable fiscal Dent), asistimos a la gratuita devastación de la ciudad por parte de un bufón del caos sin motivación ejemplarizante. Aunque en uno de los mejores duelos dialécticos del filme entre Batman y el Joker, éste sí alude a nuestro quebradizo orden social: “(...) Su moralidad, su ética, es una gran mentira. Se olvidan a las primeras de cambio. Sólo son tan buenos como el mundo les permite ser. Ya verás, cuando las cosas se tuerzan, esos individuos civilizados se matarán entre ellos”.
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Frases de cine: 'My Blueberry Nights'

Por | 08 julio 2012 | Comentar

Carta de Elizabeth (Norah Jones) a Jeremy (Jude Law) en My Blueberry Nights, escrita y dirigida por Wong Kar Wai.
«Querido Jeremy: Estos últimos días me han dado clases para no confiar en la gente, pero por suerte he suspendido. A veces utilizamos a otras personas como un espejo, para que nos definan y nos digan quiénes somos, y cada reflejo hace que me guste un poco más. Elizabeth»
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Los descendientes

Por | 03 junio 2012 | Comentar

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George Clooney y Shailene Woodley, en una escena del filme.

Ternura y comicidad de la vicisitud

No sé si leí o escuché hace poco un llamativo comentario en relación a la andadura profesional de Alexander Payne como guionista y director. Al realizador de Omaha, con cinco largometrajes escritos y dirigidos por él, lo venían a situar como un Billy Wilder moderno. Quizá resulte exagerado, pero lo cierto es que Payne ofrece en sus trabajos un conocimiento de lo humano tan agudo como el del maestro Wilder. Vistas en conjunto sus cinco películas, pese a las particularidades de cada una, todas son inteligentes, irónicas y tiernas al ofrecer relatos tan apegados a lo mundano como a unos personajes siempre bien perfilados. En sus historias no encontrarán magia, romanticismo empalagoso o dramas de saldo. Pero sí emotividad certera, personajes con defectos y virtudes tangibles y un humor colindante con la sátira cruel.