Los Coen vuelven al lugar del crimen

10/02/2008 | 7 comentarios


Ironías cinematográficas: Tommy Lee Jones, otrora el implacable policía perseguidor del inocente Richard Kinball en El fugitivo, ejerce en No es país para viejos de un sheriff en retirada por haber perdido toda fe en el sentido de su trabajo durante el caso relatado en el filme. Un hombre que presenciará una despiadada carnicería a manos de otro que mata con la cotidianeidad de un cartero repartiendo el correo. Un hombre, este sheriff Bell, al que ya no le merece la pena jugarse la vida por algo que escapa a su comprensión. El rol del héroe en esta cinta de los Coen no tiene cabida.


Título: No es país para viejos (No country for old men)
Dirección: Ethan Coen y Joel Coen.
País: USA.
Año: 2007.
Duración: 122 min.
Género: Drama, thriller.
Interpretación: Tommy Lee Jones (sheriff Bell), Javier Bardem (Anton Chigurh), Josh Brolin (Llewelyn Moss), Woody Harrelson (Carson Wells), Garrett Dillahunt (agente Wendell), Kelly Macdonald (Carla Jean Moss), Tess Harper (Loretta Bell).
Guión: Joel Coen y Ethan Coen; basado en la novela homónima de Cormac McCarthy.
Producción: Joel Coen, Ethan Coen y Scott Rudin.
Música: Carter Burwell.
Fotografía: Roger Deakins.
Montaje: Roderick Jaynes.
Diseño de producción: Jess Gonchor.
Vestuario: Mary Zophres.
Estreno en USA: 21 Noviembre 2007.
Estreno en España: 8 Febrero 2008.
Web: www.noespaisparaviejos.es
/ En MuchoCine.net

Con la voz gastada de Bell hablando sobre el pasado mientras aparecen las laderas de las desérticas montañas donde todo ocurrirá arranca este lúgubre relato. Estructurado como una cacería, el filme emparenta de forma directa con la aclamada Fargo. Paisajes solitarios, extraños personajes, hechos cotidianos brutalmente interrumpidos por actos de violencia que cortan la respiración se suceden a un lento ritmo idóneo para describir minuciosamente cada acción. La épica westeriana aparece ya como una idea en vías de extinción y, en este baño de sangre, sólo queda espacio para el sálvese quien pueda.

En este retrato de claroscuros, sólo parece comportarse con coherencia el psicópata de la función. Su trabajo es matar y cuando promete a alguien que lo va a hacer, no duda en cumplir su palabra inflexiblemente. El único resquicio para la salvación está en el azar del cara o cruz de una moneda impuesto a la víctima. "Todos me dicen antes de matarles que no tengo por qué hacerlo", replica a una de sus víctimas el 'coherente' psicópata Anton Chigurh, quien no se aparta un ápice de sus férreos compromisos, por salvajes que éstos sean, mientras sus adversarios se desmoronan por el innato instinto de supervivencia.

No es país para viejos deja a una lado la ligereza de trabajos previos de los Coen (The Ladykillers, Crueldad intolerable) devolviéndoles a su papel de sociólogos de la Norteamérica más profunda. Y para su mirada con microscopio de la zona sur de EE UU colindante con México han elegido a un reparto de lo más idóneo: empezando por Lee Jones, quien es originario de allí y debutó en la dirección con una gran cinta incardinada en esos mismos páramos; continuando por Javier Bardem, quien asume un papel clave en todo el filme con un trabajo merecedor de cuantos premios le han otorgado y le puedan otorgar; y siguiendo por Josh Brolin, en un personaje muy típico de los Coen, el del ingenuo que cree haber encontrado una oportunidad de oro sin reparar en que ésta, como si de un bumerán se tratase, puede arruinarle aún más su mediocre existencia.

Todo este fenomenal trabajo actoral se ve respaldado por la perfección de una añeja fotografía o una concisa banda sonora, así como por un montaje de ritmo lento en el que sólo la violencia seca interrumpe la calma tensa presente en todo el metraje de este gran filme.

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7 Comentarios: | Publicar un comentario

tiquismiquis escribió...

Tantos Cohen y ningún COEN. En fin...

imágenes y palabras escribió...

Bueno, las críticas son unánimes hasta ahora. Ganas tengo de verla.

Saludos cordiales.

Matias escribió...

Gracias por la corrección, tiquismiquis. Vaya perra había cogido con "Cohen", el apellido de Leonard, en lugar del de estos muchachos, sin la 'h' intercalada que he repetido erróneamente en todo el texto.
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Y sí, imágenes y..., parece que, salvo a algunos, a todos nos viene gustando este nuevo filme de los Coen.

Un saludo para ti también.

Sergio (Corten!!!) escribió...

Fenomenal pelicula, en la que los Coen, volviendo a su genero predilecto, realizan una pelicula en la cual no se distingue si es mejor el contenido o el continente. Genial en todos los aspectos.

Un saludo!!!

Jose escribió...

Hay algo más de lo que parece en esa moneda del azar. Al final casi suplica a su víctima que la lance. Y ella no le da el gusto. Demasiada película, me pareció. Tendré que verla muchas veces.

Y la bitácora no para de mejorar.

Matias escribió...

Hola imágenes y...:

Te leí en tu blog el comentario y creo que apuntas cosas muy interesantes acerca de posibles fallas argumentales, por reiteración de asuntos, presentes en el filme.

Un saludo.
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Hola Sergio:

Estoy contigo, forma y contenido van de la mano en esta gran película.

Un saludo.
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Hola Jose:

Ciertamente, la película se presta a futuras revisiones, pues esconde tras su argumento otros muchos asuntos de calado que se puedan escapar a un primer visionado.

Hablas de una escena final muy interesante. De cómo su víctima se enfrenta a su verdugo no accediendo a su petición de que elija el sentenciador cara o cruz; y de cómo éste llega casi a suplicarle que haga tal elección. Tiene bastante miga esa secuencia y no se presta a un fácil interpretación, al igual que el resto del filme.

Quizá, como dices, haya que dejarla reposar un tiempo y volverle a prestar una segunda mirada más adelante.

Un saludo, y gracias por pasarte por aquí.

David C. escribió...

Cosas frikis como escribir un blog. Será que yo soy un friki más. Escribir (esto que acabo de escribir) revela lo tan friki que puedo ser.

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