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La Marvel lo tiene claro: el cine es el futuro

Por | 05 mayo 2008 | Comentar


Quizá a muchos les valga, pero otros aún acudimos a las salas con la esperanza de que nos sorprendan y sin conformarnos con el resultado ya previstoHasta ahora, la Marvel había preferido jugar un papel subalterno en la parte creativa de las diversas adaptaciones cinematográficas de sus principales héroes. Se limitaba a tarifar los derechos de sus historietas a las gentes del cine y a incluir su nombre, como sello de calidad, en las múltiples cintas de origen comiquero estrenadas en los últimos tiempos. Con Iron Man se rompe por vez primera esta premisa y los dueños de este emporio del cómic han decidido capitanear el proyecto financiándolo como productores ejecutivos y estrenando para la ocasión la firma Marvel Studios. Y no parece que ésta vaya a ser una excepción a la que hasta ahora venía siendo una norma, sino la nueva ruta que emprenda la compañía en su fuerte apuesta por lo audiovisual en la industria del entretenimiento. De modo que ésta es la primera pieza de otras muchas, dada la larga lista de venideros filmes que la Marvel tiene planeado lanzar (Deathlok, El Increíble Hulk, Magneto, Luke Cage o Doctor Strange, entre otros).
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La hazaña de un héroe-granuja

Por | 02 marzo 2008 | Comentar


Aunque sean más conocidos por su prepotencia y ombligismo mundial, los norteamericanos también saben ironizar sobre sí mismos y desacralizar los hitos de su historia. Un buen ejemplo de ello es este filme basado en la vida real del congresista Charlie Wilson, un vividor y mujeriego empedernido cuyo historial haría palidecer al republicano más puritano. Un hombre así, que se autodescribe con un único talento político: el de su habilidad para salir siempre reelegido en una circunscripción sin exigencias de votantes o lobby alguno, fue capaz de liderar una guerra encubierta contra los soviéticos en la contienda que éstos mantuvieron con los afganos a comienzos de los ochenta.
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¿Por qué nos gustan los frikis?

Por | 24 febrero 2008 | Comentar

Música de fondo: BSO - Little Miss Sunshine - How it ends (2006)

No sólo los héroes cuentan con poder de empatía. Como el cine demuestra con cierta regularidad, otros personajes menos convencionales o, si se prefiere, más originales, pueden contar con un atractivo mayor. Comúnmente asociados a reduccionistas calificativos, como los de 'perro verde' u 'oveja negra', estos caracteres suelen distinguirse por vivir ajenos a las modulables normas sociales o al arbitrario sentido común. Son personas absolutamente independientes en su toma de decisiones cotidiana, el que dirán para ellos es una simple brisa que ni el flequillo les mueve y viven apasionadamente sus aficiones y distracciones.

Su aparentes transgresiones no buscan provocar a quienes sí siguen dictados. No tratan de autoafirmarse por la vía de la rebelión social: un personaje tan obvio no promovería con tanto éxito la identificación del espectador. Su encanto reside en la normalidad con que viven lo que a los ojos de la mayoría son rarezas o frikadas. Esa mezcla de autonomía y criterio propio es lo que nos gusta de ellos, al margen de que nos puedan atraer también algunas de sus particulares aficiones o de que compartamos sus originales puntos de vista.

Estas criaturas cinematográficas sobresalen por su independencia y su origen no podía dimanar de otro lugar que no fuera el de la modesta, aunque fecunda, industria del cine independiente. Los filmes producidos desde estos ámbitos alternativos vienen ampliando su público gracias el periódico éxito anual de dos o tres cintas nacidas al socaire del puñado de productoras indies. Sus repartos también suelen resultar distintos, pues, aunque se pueda 'colar' algún nombre típico del star system, en ellos se valora más el talento asociado a su idoneidad para el papel que el peso del rutilante nombre de turno en los títulos de crédito.

Probablemente, los frikis también nos gusten porque casi todos compartimos alguna rareza con ellos y anhelamos vivir absortos en cualquiera de nuestras frikadas. Como, por ejemplo, escribir un blog.